Hace un par de semanas, en domingo, durante la alabanza comenzaron a
cantar “Cuan grande es Dios” , ese domingo mi hijo
menor llegó a su 10mo aniversario y yo me sentía muy feliz.
Mientras cantaba, daba gracias a Dios por su vida y porque a pesar de
las dificultades que hemos pasado por su salud él llego, sano,
fuerte y con un futuro prometedor a ese día.
Entonces
como un balde de agua fría, me llegó la siguiente alabanza “Cuángrande es Él”.
Entiendo la secuencia, el tema está ligado a la anterior, pero esta
alabanza, siempre llega a mí para recordarme cómo es que se debe
amar a Dios, en las buenas y en las malas.
El
10 de abril de 2018, perdí a mi buena amiga Lau Sánchez, después
de varios años de darle una dura batalla al cáncer. Ella y su
familia son cristianos, durante el proceso de su enfermedad, a través
de ella aprendí lo que significa amar a Dios, en la enfermedad y con
todos los pronósticos en contra. Compartimos muchos versículos de
la biblia, oraciones y como se sentía respecto a su enfermedad y
Dios. Siempre pedía no culparlo de su enfermedad o desenlace, ya que
su plan era perfecto.
Acompañé
a su familia al cementerio, el día que depositaron sus cenizas en la
cripta familiar. Se encontraba su familia cercana, su papá, sus
hermanos, su esposo y su hija entre los asistentes. Después de unas
palabras de despedida, al colocar la urna con sus cenizas en la
cripta, su papá comenzó a cantar a todo pulmón “Cuán grande es
Él”. Yo me sentía tan triste y tan abrumada por la pérdida de mi
amiga que me era imposible cantar, tenía un nudo en la garganta y
otro en mi corazón y lo único que puedo recordar de ese triste día
es a su papá cantando a todo pulmón, agradeciendo a Dios, en el
último adiós a los restos de su hija.
De
ninguna manera, quisiera pasar en la vida por la misma situación que
el papá de Lau. Amar y agradecer a Dios, cuando estás feliz, libre
de enfermedad, de dolor o de carencias es muy fácil, cada vez que
escucho “Cuán grande es Él”, es un inevitable recordatorio de
cómo es amar a Dios enmedio de la oscuridad y sumido en la tristeza.
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