lunes, enero 20, 2020

“Cuan grande es Dios”... “Cuán grande es Él”...


Hace un par de semanas, en domingo, durante la alabanza comenzaron a cantar “Cuan grande es Dios” , ese domingo mi hijo menor llegó a su 10mo aniversario y yo me sentía muy feliz. Mientras cantaba, daba gracias a Dios por su vida y porque a pesar de las dificultades que hemos pasado por su salud él llego, sano, fuerte y con un futuro prometedor a ese día.

Entonces como un balde de agua fría, me llegó la siguiente alabanza “Cuángrande es Él”. Entiendo la secuencia, el tema está ligado a la anterior, pero esta alabanza, siempre llega a mí para recordarme cómo es que se debe amar a Dios, en las buenas y en las malas.

El 10 de abril de 2018, perdí a mi buena amiga Lau Sánchez, después de varios años de darle una dura batalla al cáncer. Ella y su familia son cristianos, durante el proceso de su enfermedad, a través de ella aprendí lo que significa amar a Dios, en la enfermedad y con todos los pronósticos en contra. Compartimos muchos versículos de la biblia, oraciones y como se sentía respecto a su enfermedad y Dios. Siempre pedía no culparlo de su enfermedad o desenlace, ya que su plan era perfecto.

Acompañé a su familia al cementerio, el día que depositaron sus cenizas en la cripta familiar. Se encontraba su familia cercana, su papá, sus hermanos, su esposo y su hija entre los asistentes. Después de unas palabras de despedida, al colocar la urna con sus cenizas en la cripta, su papá comenzó a cantar a todo pulmón “Cuán grande es Él”. Yo me sentía tan triste y tan abrumada por la pérdida de mi amiga que me era imposible cantar, tenía un nudo en la garganta y otro en mi corazón y lo único que puedo recordar de ese triste día es a su papá cantando a todo pulmón, agradeciendo a Dios, en el último adiós a los restos de su hija.

De ninguna manera, quisiera pasar en la vida por la misma situación que el papá de Lau. Amar y agradecer a Dios, cuando estás feliz, libre de enfermedad, de dolor o de carencias es muy fácil, cada vez que escucho “Cuán grande es Él”, es un inevitable recordatorio de cómo es amar a Dios enmedio de la oscuridad y sumido en la tristeza.

No hay comentarios.: