martes, febrero 02, 2010

No me llamen Hermanaaaa!!

Tal vez suena chistoso el título de esta entrada, pero así es como me siento. Desde que asisto a una iglesia cristiana o protestante, como les sea más fácil identificarlo (hace 3 años ya) una de las cosas que nunca me ha gustado es que las demás personas me llamen "hermana Jeny" o "hermana Eugenia" o simplemente "hermana".

Yo entiendo que utilizar este término implica una hermandad no consanguínea, pero ¿es esta realmente una hermandad?, con tus hermanos de sangre siempre está la sangre fluyendo por tus venas que te une a ellos y en ocasiones esta consanguinidad sí sirve para librar los problemas que cualquier relación familiar conlleva, en otras ocasiones no.

Con los "hermanos en Cristo" se presume debiera haber un lazo mucho más fuerte, pues lo que nos une no es la sangre de nuestros padres sino la mismísima sangre de Cristo, aunque de todos los hermanos en Cristo que conozco, sólo puedo concebir a 2 o 3 en una relación real de amistad o de hermandad, todos los demás son simplemente "conocidos de la iglesia".

Habiendo expresado este sentimiento, entonces me siento un "mucho" hipócrita al referirme a mis conocidos de la iglesia como "hermanos" o que ellos me llamen "hermana", creo que ello implica más que una palabra, más que un calificativo junto a mi nombre, implica acción, preocupación, ocupación, sembrar, cosechar, llorar, reír, cantar, compartir, implica muchas cosas que no comparto con mis conocidos de la iglesia.

Así que hasta no encontrar la forma de hermanarme con los conocidos de mi iglesia o de cualquier otra, por favor no me llamen hermana yo tampoco los llamaré hermanos, hasta que pueda decirlo de corazón y con causa.

Espero sus comentarios,

Jeny

P.D. Hoy cumple 3 semanas de nacido mi pequeño Mathias! es día de gran gozo para mí, Gracias a Dios por este maravilloso regalo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Miguel. Crei al evangelio en el año 2000, gracias a Dios por Su gracia. Solo quiero comentar, acerca de llamar a otros y ser llamado de otros "hermano".Me parece q a solución no es decir: no me llamen hermano, hasta q de verdad lo sienta. Pues si llamamos Padre a Dios aun siendo como somos de pecadores y con todos nuestros defectos, lo llamamos Padre porque sabemos q es nuestro padre, no porq nos sintamos mas hijos de El. Si llamamos hermanos a nuestros carnales, es porque son nuestros hermanos en la carne. Así q no debemos dejarnos engañar. Aun nuestro propio corazón nos puede engañar y hacernos sentir indignos de algo. Pero si hemos recibido la bendición de Dios, por muy indignos que seamos, tomámos la bendición y damos gracias por ella.
Me parece q si estamos fallando en nuestro comportamiento o actitud frente a nuestros hermanos en Cristo, la solución no es decir: no me llamen hermano, hasta q me comporte como tal; la solución es reconocer la falla o el pecado, arrepentirnos y cambiar la actitud hacia ellos.
Doy gracias a Dios por mis hermanos en Cristo de los cuales he recibido tanta enseñanza y consolación. Gracias Señor Jesús

Jeny dijo...

Hola Miguel, agradezco mucho tu comentario, me hace reflexionar sobre varias cosas que no tenía en mente cuando redacté esta entrada. Escribir este mensaje para mí fue como un desahogo, no estoy contenta con mi trato hacia otros hermanos en Cristo y concuerdo contigo en dar Gracias a Dios por la enseñanza y consolación que he recibido de muchos de ellos.

Saludos!