Hola!, por andar de metiche en la web, me encontré con un blog de un chico llamado Julio Sueco, que me está provocando a iniciar una guerra entre Mexicanos y "Pochos", jajaja.
Creo que el joven vive en "gringolandia" y sufre por el racismo de los mexicanos hacia los mexicanos "gringos", jejeje, resulta que es tan intolerante que comenzamos una discusión sobre los Tijuanenses y los Pochos y llegamos a un punto en que no le agradó mi comentario y lo borró de su blog, para cubrir toda la evidencia de alguien que lo consideró intolerante (actitud bastante infantil creo yo).
Como sentí que me cerraron una puerta allá y la puerta de mi blog siempre está abierta, pues voy a expresar mi opinión respecto a la pelea entre mexicanos y "pochos".
Un fragmento de una canción de Natalia Lafourcade dice "...en el 2000 Martha es una lombriz, que no deja de mirar, de criticar a toda la gente, de divirla, de ser racista, existen fresas, ricos, pobres, mexicanos y panistas...", creo que el "racismo" no sólo se da en la Martha de la canción sino en todos nosotros, en menor o en mayor magnitud y tiene que ver con nuestros miedos. Nuestros miedos a que otros sean mejores que nosotros, nuestros miedos a no ser aceptados, nuestros miedos a perdernos en un espacio que no podemos controlar.
Este es un mensaje para el joven Julio, deja de tener miedo, tus acciones no me dejan creer tus palabras.
Saludos!
4 comentarios:
A jijos! Pero si cual comentario he borrado, si has dejado sólo dos ahí? * sacude la cabeza de confusión * de por cierto, interesante el post.
Hola Julio!, gracias por visitar mi blog. ¿Será acaso que no recuerdas el cuerpo del delito?, jejeje, no te preocupes, desde Querétaro recibe un cordial saludo!.
El asunto del racismo se da en todos lados y tristemente sucede frente a nuestras narices todos los días; creo que finalmente es una forma de intolerancia y de incapacidad de reconocer en otros mejores posibilidades. La cuestión sería entonces: qué estamos haciendo cotidianamente para que estas actitudes se modifiquen?... o no?
Hola Gustavo,
es un gusto tenerte por aquí. En efecto, el racismo tristemente sucede frente a nuestras narices e inclusive lo practicamos en menor o mayor grado y creo que sólo tenemos control de nuestra propia actitud ante esto.
Yo intento no ser racista, trato de identificar mis conductas racistas y eliminarlas, pero en un mundo donde todo el tiempo estás siendo observado y clasificado y a la vez tu haces lo mismo, creo que será difícil terminar con el racismo.
Saludos!
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