Viajamos el sábado dirigiéndos a Ciudad Sahagún, desde Querétaro son poco más de cuatro hora de viaje. Fuimos a una misa de acción de gracias a favor de un pequeño amigo al que le fue extirpado un riñón recientemente, además festejaba sus dos años de vida y no podíamos perdernos el evento.
Después de unos cuántos gritos de susto (por que mi marido es un poco "loco" en su forma de conducir), logramos el objetivo deseado, llegamos a la única iglesia que hay en esa ciudad justo 5 minutos antes del inicio de la misa, ahí comenzaron nuestras sorpresas.
Resulta ser, que casi no había nadie en la iglesia y no había nadie relacionado con el pequeño festejado, lo cual nos hizo dudar por un instante si estábamos en el lugar correcto. Preguntamos al sacristán quién nos confirmó que era la única iglesia del lugar, así que decidimos entrar a buscar a nuestros "anfitriones". Comenzó la misa (con poca gente en la iglesia) y cómo 10 minutos después decidímos salir a llamar por teléfono a los anfitriones, pues estábamos un poco confundidos. Al dirigirnos hacia la puerta, vimos pasar corriendo a una "quinceañera" y a sus cuatro chambelanes, vaya! llegaron tarde a la misa!! jejeje, y el padre ya había comenzado, fue de lo más extraño. Salimos y logramos contactar a los anfitriones quienes venían en camino por que se les hizo tarde. Sabiendo que estábamos en el lugar adecuado, entramos nuevamente a la misa, al entrar a la iglesia nos "atropelló", una niñita vestida de blanco que haría la primera comunión!!! y también llegó tarde, un rato después vimos desfilar a los padrinos y hasta a "el cojín" de la quinceañera que llegó casi al final de la misa, jejeje. Nuestro pequeño amigo festejado, llegó como a media misa con sus abuelos y sus papás casi al final. Eso fue extraño, nunca había visto nada igual, jejeje, además al final de la misa la iglesia estaba casi llena, con todos los invitados a los diferentes festejos, que por supuesto llegaron tarde.
Pasaron muchas cosas extrañas para nosotros, por ejemplo se sirvió de comer pollo con mole y arroz, acompañado de agua de sandía! y caliente (la comida se sirvió a las 7 de la noche), como a las 9 la cena!, tamales "verdes", una gelatina, un pedazo de pastel y un frutsi! jajaja, cómo me diverti viendo a mis papás tomando su frutsi caliente con cara de ¿what?, jejeje. Esa cara ponemos cuando no estamos acostumbrados a las costumbres de otras personas.
De algo estoy segura, este fue un fin de semana que nunca voy a olvidar.
Saludos!
Jeny
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